Actualmente al elegir un sistema de fachada ventilada, se tiende a tener más encuenta el resultado estético, pero hay otros muchos factores que pueden ayudarnos a tomar un decisión final :

Alargar el periodo de vida útil de los acabados de fachada. La pintura sobre enfoscado, solución habitual hasta hace pocos años, tiene una vida útil aproximada de 8-10 años, cuando colocamos un sistema de fachada ventilada cerámica el periodo útil, sin necesidad de actuación sobre la fachada, es superior a 50 años y cuando hablamos de un sistema SATE podemos considerar el plazo de durabilidad superior a 40 años siendo en ambos los gastos de mantenimiento muy inferiores a los sistemas tradicionales.
Mejorar las características del aislamiento térmico por el exterior para disminuir los consumos energéticos de climatización.

SISTEMA DE FACHADA VENTILADA

Este sistema de revestimiento esta constituido por una hoja interior, una capa aislante, y una hoja exterior no estanca. Gracias a el revestimiento de fachadas con un sistema de fachada ventilada, podremos beneficiarnos de una mayor duración de este sistema, un mejora de la eficiencia energética de nuestra finca.

¿Cómo se coloca una fachada ventilada?:

Para su instalación es necesario realizar previamente la colocación de los railes o fijadores que irán anclados a la fachada del edificio, estos irán destinados a soportar la hoja exterior. Posteriormente se coloca una capa aislante y se monta la hoja de acabado. La subestructura dejará una capa de aire aislante. La unión entre estas dos placas permitirá el flujo de aire.

Una vez colocada la capa aislante, se montan las piezas de acabado. La subestructura permite una cámara de aire de unos pocos centímetros entre el aislamiento y las placas exteriores. Las juntas entre estas placas son abiertas, permitiendo el flujo de aire.

Las placas exteriores pueden ser de diversos materiales: materiales cerámicos, piedra, madera, paneles sándwich, etc.

La piel exterior o de acabado dispone de ranuras tanto en la parte inferior como en la superior, para permitir la renovación de aire.


Funcionamiento:

La existencia de juntas entre las piezas de fachada evita los problemas típicos de la dilatación, por lo que son fachadas que presentan un buen aspecto durante mucho tiempo. La hoja exterior también amortigua los cambios de temperatura tanto en el aislante térmico como en el impermeabilizante, prolongando su vida útil.

Por último, la existencia de la hoja exterior ayuda a reducir las pérdidas térmicas del edificio: en los meses de verano la piel exterior se calienta creando un efecto convectivo que hace circular el aire en el interior de la cámara. Este “efecto chimenea” desaloja el aire caliente y lo renueva con aire más frío. En los meses de invierno este efecto es inferior siendo el aislamiento térmico interior el que mejora el rendimiento energético.

Estimación de coste:

El coste de este sistema viene determinado por los acabados a utilizar. Para una solución estándar de piezas cerámicas de color ladrillo y 8 cm de aislamiento térmico en lana de roca, la rehabilitación de una fachada tiene un coste aproximado (incluyendo el coste de alquiler, montaje y desmontaje de andamios) a partir de 118€/m².

Ahorros climatización:

Ahorros en factura energética estimados en invierno: 75%

Ahorros en factura energética estimados en verano: 70%

Valoración:

La fachada ventilada es una de las opciones técnicamente mas completas para la rehabilitación de fachadas. Es muy duradera, la que mejor soluciona el aislamiento térmico en verano y la que aporta estéticamente mas valor a la edificación rehabilitada.

A pesar que el coste inicial de la inversión es algo elevado, el análisis de la inversión a medio plazo confirma su absoluta competitividad respecto a los sistemas de enfoscados tradicionales o monocapa (sistemas 3 y 4).

AHORRO ENERGETICO 75%

AISLAMIENTO ACUSTICO 72%

SUBVENCIONES SI

COSTE ESTIMADO 118 €/m2

Coste estimado sin incluir subvenciones.